Los Guzmán: de terroristas a colaboradores VIP
Por KUKULKÁN EN LA NARRATIVA hollywoodense que tanto le gusta a Estados Unidos, el narcotraficante mexicano es el villano absoluto, el enemigo que justifica presupuestos, muros y drones. Pero en la realidad —menos glamurosa, pero igual de cínica— ese mismo villano se vuelve socio cuando tiene algo útil que ofrecer.